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2 de enero de 2012

LA CHAQUETA METALICA

Tras siete años de sequía creativa Stanley Kubrick nos deleitó con una nueva incuersión al género bélico tras "Fear and desire" ( 1953 ) y "Paths of glory" ( 1957), pero esta vez huía de los lodazales de las dos guerras mundiales para meternos en el tropical clima de Vietnam. El rodaje de la película fue muy largo, así como el montaje por lo que casi coincidión con otra obra maestra, "Platoon" de Oliver Stone. Un año despúes de estrenarse el film de Stone lo hizo el de Kubrick: "Full metal jacket" de 1987.

La película muestra las peripecias de un marine ( Mathew Modine) , el recluta "Bufón" desde su estancia en el campo de entrenamiento en los USA hasta su entrada en combate en Vietnam. Esta obra está dividida claramente en dos partes, la primera tiene lugar en el campo de reclutas y bajo mi punto de vista es la mejor del film, la segunda tiene lugar en el propio Vietnam, entre las ruinas causadas por los bombardeo de la ofensiva del Teth de 1968.

La primera secuencia plasma como todo rasgo de individualidad es borrado por la institución militar rapando a los reclutas al cero. El campo será un infierno para muchos, especialmente para un recluta gordinflón que será bautizado por el sargento instructor como "recluta patoso". Los improperios e insultos que el sargento vomita son una obra de arte, especialmente tenienedo en cuanta que el actor no tuvo que memorizárselos ya que le salían espontáneamente. Vemos como los nuevos marines son tratados como perros de manera que el sargento de "Oficial y caballero" parece una monjita de la caridad. La presión a la que son sometidos estos hombres resulta excelente para que éstos aprendan a acatar órdenes sin cuestionárselas y que se diluyan con el grupo, con la milicia dando como resultado un grupo homogéneo casi descerebrado.

El film tiene secuencias memorables, como aquella en la que el coronel se indigna con bufón al verle con una chapa pacifista al tiempo que en su casco luce "Born to kill" o cuando los soldados supervivientes de un combate observan a sus compañeros caídos y realizan sarcásticos comentarios. Los encuadres y la fotografía están llenos de belleza ( típico de Kubrick) realzados por un montaje perfecto. La BSO es excelente, combinando temas compuestos expresamente con canciones de la época como la de Nancy Sinatra o el Paint in Black de los Rolling.