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29 de noviembre de 2011

LOS GENIOS TAMBIÉN MUEREN:

Fue una de las frases más leídas hace once años atrás, cuando el más intenso y provocador director de cine contemporáneo nos dejó para siempre. Sin concluir decenas de otros proyectos acumulados durante sus treinta y cinco años de carrera, todos estos terminaron acumulados en cientos de cajas en su hogar en Hertfordshire, Inglaterra. Una vida de investigación encerrada entre cartones, repleta de preguntas y que por su volumen reflejaban lo meticulosa de cada una de las elecciones que hicieron que cada proyecto que sí realizó, que cada libro adaptado y cada nuevo género escogido por Kubrick (ciencia ficción, comedia negra, terror, atracos, suspenso, cine bélico y drama pasaron por sus manos) fuesen considerados en su estreno un evento mundial.
El neoyorkino Stanley Kubrick fallecía en marzo de 1999 a los setenta años sin haber visto el estreno de “Ojos Bien Cerrados” (Eyes Wide Shut), su última gran película. Para algunos, nos dejaba con un sabor agridulce: lamentando los doce años de silencio que pasaron entre su último film y el anterior, Nacido para Matar (Full Metal Jacket, 1987) o los siete años entre éste y el anterior, “El Resplandor” (The Shining, 1980). En esos casi veinte años de misterioso estudio y silencio fílmico ¿qué otras películas dirigidas por Stanley Kubrick podríamos estar disfrutando hoy en día? ¿qué otras obras maestras podríamos sumar a una larga lista de CINE, escrito así, con mayúsculas?.