Jack, de profesión asesino a sueldo, recala en un pueblecito italiano en mitad de la nada buscando esconderse del mundanal ruido toda vez que su último encargo no ha salido como estaba previsto. Alejado de los quehaceres de su solitaria aunque bien remunerada vida profesional, poco a poco irá descubriendo las posibilidades de una existencia alternativa más gratificante, saludable y, sobre todo, ausente de toda violencia, lo que le llevará a tomar una, cinematográficamente hablando, inevitable decisión: el próximo encargo será el último... Este viene a ser el argumento de este "americano", un film cuyo título por cierto remite a un western protagonizado por Glenn Ford en 1955. ¿Y a que su punto de partida, dejando de margen algún detalle suelto, suena un tanto familiar?.
Efectivamente, la base sobre la que se sustenta el segundo largo de Anton Corbijn ('Control') no es para nada una novedad, aunque a su favor cabría matizar que se inspira en una novela publicada en 1990. Si partimos de unas cartas marcadas, la pregunta reside en el cómo se han movido estas sobre la mesa para saber si el juego merece la pena. Así pues, ¿que se ofrece de nuevo al margen de deleitarnos con el para nada desdeñable cuerpo serrano de Violante Placido? Poca cosa más, la verdad, al margen de un film modélico cuyo visionado resulta tan convincente como irrelevantes son sus resultados al final. En resumen, un largometraje que puede resultar tan correcto como prescindible, y un allá usted en toda regla al que en todo caso le podemos etiquetar un "para fans de Clooney" por salir al paso.
En "otra" vida Corbijn era fotógrafo. Hasta que se cansó y decidió probar suerte en el mundo del cine buscando en la narrativa un reto añadido que no fue capaz de saciar con los videoclips que dirigió para grupos como Depeche Mode o Nirvana. Y no cabe duda de su experiencia con los encuadres y las composiciones, algo que se evidencia en la elegancia formal de la que hace gala 'El americano', un film de un notable acabado visual gracias a la discreta belleza y naturalidad de sus encuadres, sobre todo, en el empleo de la luz dentro de los mismos, alejada del gusto esteticista del que suelen adolecer los excesos de otros "importados" al "mundillo" y en el que la imagen es usada para dar forma y cobijo a su argumento. Al margen y por suerte Corbijn sabe manejar bien los tiempos, los diversos elementos que hay en escena y a sus actores, demostrandose conocedor de que sin un fondo adecuadamente modelado el marco carece de interés, cumpliendo con la exigencia de narrar un historia que si bien puede pecar de predecible y tópica no deja de estar bien contada.
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14 de enero de 2012
13 de enero de 2012
EL ESCRITOR PUDOROSO (ANTHONY BURGESS)
ANTHONY BURGESS, el autor de la NARANJA MECANICA, escribio la mayor parte del libro que le hizo famoso bajo los efectos del alcohol.Según el ,se veia obligado a trabajar borracho para no escandalizarse por las barbaridades que estaba escribiendo. Otro autor que solia inspirarse tomando alguna que otra copa de mas era SCOTT FITZGERALD .Este declaraba que si escribia estando sobrio,el resultado no era mas que un monton de estupideces.
LA NARANJA MECANICA (1971)
Divertida e imaginativa odisea a través de las peores facetas del espíritu humano, brindada por el siempre genial Stanley Kubrick.
Lo que destaca de "A Clockwork Orange" es que, a pesar de tener escenas de violencia fuertes, su director les da música y arte. Cada matanza, cada paliza y cada violación de esta película es un baile, una soberbia ejecución de musicalidad. Y ello sirve para contarnos un bonito cuento en el que el arte, la complejidad y la sutilidad se sobreponen al mero y directo realismo.
En el cine de Kubrick, siendo esta película un perfecto paradigma, todo nos brinda una imagen de absoluto cuidado fotográfico: una cámara de fotografías, en manos de Stanley, es una fábrica de arte. Esto, aquí, se combina con escenas conjuntadas por imágenes y sonidos sobrecogedores que conciben "La Naranja Mecánica" como una de las mejores películas que este servidor ha visionado. Es difícil, muy difícil olvidar la soberbia capacidad de Kubrick para presentarnos en una única toma algo para loc ual otros directores suelen meter cortes. Ojalá cuanto se hace a hoy día se cuidara tan sólo la mitad. Dios bendiga a Zack Snyder.
La historia se merece un punto aparte, pues no nos pone un mensaje concreto delante, sino que nos invita (o tal vez empuja) a reflexionar. ¿Debería la humanidad mutarse a sí misma por la fuerza, o debería elegir libre pero inútilmente? ¿Es útil o fútil la rehabilitación, o tal vez hay algún camino alternativo? ¿Puede nuestro cerebro soportar las acciones del resto del cuerpo? ¿Puede el cambio inevitable dejar una huella profunda a la par que positiva en nosotros?
Lo que destaca de "A Clockwork Orange" es que, a pesar de tener escenas de violencia fuertes, su director les da música y arte. Cada matanza, cada paliza y cada violación de esta película es un baile, una soberbia ejecución de musicalidad. Y ello sirve para contarnos un bonito cuento en el que el arte, la complejidad y la sutilidad se sobreponen al mero y directo realismo.
En el cine de Kubrick, siendo esta película un perfecto paradigma, todo nos brinda una imagen de absoluto cuidado fotográfico: una cámara de fotografías, en manos de Stanley, es una fábrica de arte. Esto, aquí, se combina con escenas conjuntadas por imágenes y sonidos sobrecogedores que conciben "La Naranja Mecánica" como una de las mejores películas que este servidor ha visionado. Es difícil, muy difícil olvidar la soberbia capacidad de Kubrick para presentarnos en una única toma algo para loc ual otros directores suelen meter cortes. Ojalá cuanto se hace a hoy día se cuidara tan sólo la mitad. Dios bendiga a Zack Snyder.
La historia se merece un punto aparte, pues no nos pone un mensaje concreto delante, sino que nos invita (o tal vez empuja) a reflexionar. ¿Debería la humanidad mutarse a sí misma por la fuerza, o debería elegir libre pero inútilmente? ¿Es útil o fútil la rehabilitación, o tal vez hay algún camino alternativo? ¿Puede nuestro cerebro soportar las acciones del resto del cuerpo? ¿Puede el cambio inevitable dejar una huella profunda a la par que positiva en nosotros?
DRÁCULA
Sin lugar a dudas es la más fiel transcripción de los hechos narrados en la famosa novela de Bram Stoker, de la que respeta incluso la estructura narrativa, compuesta a base de hacer evolucionar la historia a través de la lectura de los diarios de diversos personajes.
Sin embargo, la incorporación del prólogo, plásticamente impecable pero inexistente en la novela, en el que se narra el origen del vampiro, para dar una motivación a todos sus actos posteriores, esto es, el desmesurado amor que el Príncipe Vlad el Empalador, siente por su adorada e infortunada Elisabetta, revivido al contemplar el parecido de ésta con la joven Mina Harker, 400 años después de la muerte de la primera, convierte al Príncipe de las Tinieblas, imaginado por Stoker, en el protagonista de un melodrama romántico-fantástico, que es absolutamente infiel al espíritu con el que fue creado.
En el film de Coppola, aún fiel a los hechos descritos en la novela, Drácula ya no será la encarnación del mal, el vehículo para descubrir la miseria moral y la hipocresía de quienes le combaten, que tan bien quedó reflejada en la magistral versión de Terence Fisher de 1958, que interpretara el sobrecogedor Christopher Lee, sino un héroe romántico en lucha por preservar su amor contra el tiempo y contra aquellos que han jurado destruirle.
Ni siquiera se puede afirmar que el planteamiento sea original, ya que este giro argumental, un Drácula romántico y seductor, ya fue explorado por John Badham en su meritoria versión del mito realizada en 1979.
A pesar de esa infidelidad al espíritu de la novela, el film de Coppola es un excelente film de vampiros, claramente concebido como gran espectáculo visual, un ejercicio operístico donde prima el impacto visual y el exceso, se diría que intenta ser un compendio de todas las aportaciones iconográficas del subgénero vampírico, debidamente aumentadas o enfatizadas.
Ese compendio de fascinantes hallazgos visuales, unidos a la cautivadora historia del enamorado que "cruzó océanos de tiempo" para encontrar de nuevo a su amada, hacen perdonar la traición al espíritu de la novela original, en un film que sin duda debiera haberse titulado "Drácula... de Francis Ford Coppola"
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| 1992 |
Sin embargo, la incorporación del prólogo, plásticamente impecable pero inexistente en la novela, en el que se narra el origen del vampiro, para dar una motivación a todos sus actos posteriores, esto es, el desmesurado amor que el Príncipe Vlad el Empalador, siente por su adorada e infortunada Elisabetta, revivido al contemplar el parecido de ésta con la joven Mina Harker, 400 años después de la muerte de la primera, convierte al Príncipe de las Tinieblas, imaginado por Stoker, en el protagonista de un melodrama romántico-fantástico, que es absolutamente infiel al espíritu con el que fue creado.
En el film de Coppola, aún fiel a los hechos descritos en la novela, Drácula ya no será la encarnación del mal, el vehículo para descubrir la miseria moral y la hipocresía de quienes le combaten, que tan bien quedó reflejada en la magistral versión de Terence Fisher de 1958, que interpretara el sobrecogedor Christopher Lee, sino un héroe romántico en lucha por preservar su amor contra el tiempo y contra aquellos que han jurado destruirle.
Ni siquiera se puede afirmar que el planteamiento sea original, ya que este giro argumental, un Drácula romántico y seductor, ya fue explorado por John Badham en su meritoria versión del mito realizada en 1979.
A pesar de esa infidelidad al espíritu de la novela, el film de Coppola es un excelente film de vampiros, claramente concebido como gran espectáculo visual, un ejercicio operístico donde prima el impacto visual y el exceso, se diría que intenta ser un compendio de todas las aportaciones iconográficas del subgénero vampírico, debidamente aumentadas o enfatizadas.
Ese compendio de fascinantes hallazgos visuales, unidos a la cautivadora historia del enamorado que "cruzó océanos de tiempo" para encontrar de nuevo a su amada, hacen perdonar la traición al espíritu de la novela original, en un film que sin duda debiera haberse titulado "Drácula... de Francis Ford Coppola"
12 de enero de 2012
LA FUENTE DE LA VIDA
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| 2006 |
Las supuestas tres historias entrecruzadas, para mi no son más que las partes de un todo que sumadas dan un resultado mayor que la mera suma de sus partes. Es, a lo sumo, una maravillosa historia de amor común que trasciende tiempo y espacio. No es criticable la supuesta libre adaptación histórica de España en cuanto ésta no es más que la obra de ficción de una escritora moribunda que ha aceptado su destino... es eso, ni más ni menos que un cuento. No es para mi la supuesta historia sobre el futuro una narración real de lo que acontece en la búsqueda de la inmortalidad, si no más bien una metáfora o un estado del alma que lleva finalmente a la aceptación de lo inevitable.
Es el presente la historia real, una historia real y humana, dolorosa e inevitable, contada con soberbio buen gusto, sin atisbos de caer en la lágrima fácil. Una fábula de dolor y aceptación, de la imposibilidad de luchar contra la naturaleza de la propia vida, y finalmente de paz y sereno entendimiento...
Grandes interpretaciones las de la pareja protagonista, quitan el hipo y crean un nudo en el estómago. Sublime belleza la del viaje a Shibalba que la elevan a obra de arte con sus metáforas, su simbolismo, su poesía... Toda una sorpresa, películas así me recuerdan porque me gusta tanto el cine.
"Viviremos juntos eternamente"
EL PASILLO DE LA MUERTE,STEPHEN KING
En la novela de EL PASILLO DE LA MUERTE de STEPHEN KING,obra que inspiró la pelicula LA MILLA VERDE,podemos hallar un fallo clamoroso que fue corregido en ediciones posteriores:en un determinado momento el protagonista y varios de sus ayudantes inmovilizan a uno de sus compañeros con una camisa de fuerza,y seguidamente,le amordazan con cinta aislante.Sin embargo, mas adelante se lee que uno de los guardianes,BRUTO,le arranca la cinta aislante de la boca y este ,aliviado,se restriega los labios con la mano.Es evidente que ,a menos que le hubieran quitado la camisa de fuerza,era completamente imposible que realizara semejante gesto.
11 de enero de 2012
BURIED
Cuando uno se entera de que Buried ocurre en su totalidad en un ataúd de madera, bajo tierra, en el que el único interprete del film apenas puede girarse se pregunta como lo hará para que la película no resulte aburrida y para sorprendernos conociendo ya que solo hay dos finales posibles. Y la respuesta parecer ser sencilla, asfixiar al espectador.
Todo en la película da sensación de ahogo. La fotografía, el montaje, su banda sonora, la grandiosa actuación de Ryan Reynolds, el guión... incluso los fantásticos títulos de crédito hacen que se te encoja el corazón.
Acabados estos créditos, que simbolizan el secuestro y el enterramiento del protagonista aparece la nada más absoluta. Solo se ve oscuridad y únicamente se oye una leve y entrecortada respiración. A partir de ese momento al espectador solo le quedan unos agonizantes 93 minutos de espera junto a un hombre enterrado, un mechero y un teléfono móvil con la batería a medio cargar y en un idioma que no conoces.
Durante esa apabullante hora y media, el director, Rodrigo Cortés destruye todo esquema cinematográfico creando una arriesgada propuesta que recuerda mucho al mejor Hitchcock y que para más inri, funciona. El director ha sabido rodearse de un buen equipo técnico capitaneado por el director de fotografía Eduard Grau, que ya demostró su excepcional talento en A Single Man el año pasado y que en Buried crea todo un ejercicio de estilo. El compositor, Víctor Reyes, que ya trabajó con Cortés en su anterior película, Concursante, crea una buena partitura aunque era innecesario subir el volumen de ésta para crear tensión, es suficiente con la existente.
Tema aparte es la interpretación de Ryan Reynolds, creando un Paul Conroy desesperado por salir de allí, regresar a casa y abrazar a su mujer y a su hijo. Se ve claramente que Reynolds se ha trabajado el papel a conciencia y cada palabra, cada suspiro, cada mueca está completamente naturalizada a lo largo del film.
Todo en la película da sensación de ahogo. La fotografía, el montaje, su banda sonora, la grandiosa actuación de Ryan Reynolds, el guión... incluso los fantásticos títulos de crédito hacen que se te encoja el corazón.
Acabados estos créditos, que simbolizan el secuestro y el enterramiento del protagonista aparece la nada más absoluta. Solo se ve oscuridad y únicamente se oye una leve y entrecortada respiración. A partir de ese momento al espectador solo le quedan unos agonizantes 93 minutos de espera junto a un hombre enterrado, un mechero y un teléfono móvil con la batería a medio cargar y en un idioma que no conoces.
Durante esa apabullante hora y media, el director, Rodrigo Cortés destruye todo esquema cinematográfico creando una arriesgada propuesta que recuerda mucho al mejor Hitchcock y que para más inri, funciona. El director ha sabido rodearse de un buen equipo técnico capitaneado por el director de fotografía Eduard Grau, que ya demostró su excepcional talento en A Single Man el año pasado y que en Buried crea todo un ejercicio de estilo. El compositor, Víctor Reyes, que ya trabajó con Cortés en su anterior película, Concursante, crea una buena partitura aunque era innecesario subir el volumen de ésta para crear tensión, es suficiente con la existente.
Tema aparte es la interpretación de Ryan Reynolds, creando un Paul Conroy desesperado por salir de allí, regresar a casa y abrazar a su mujer y a su hijo. Se ve claramente que Reynolds se ha trabajado el papel a conciencia y cada palabra, cada suspiro, cada mueca está completamente naturalizada a lo largo del film.
ESCALOFRÍO EN LA NOCHE
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| TRAILER ORIGINAL |
Podríamos destacar tres grandes influencias en esta película. Por un lado, Eastwood se convirtió en heredero de ese fantástico pulso narrativo que Don Siegel sabía conferir a sus películas. Por otro, las reminiscencias con respecto a “El seductor” son más que evidentes. Y, en tercer lugar, el gusto del protagonista por el jazz queda patente en toda la producción. Aunque sería injusto obviar la influencia hitchcockiana, ya que algunas secuencias dramáticas guardan cierta similitud a la archifamosa “Psicosis”.
En cuanto al elenco, tenemos al señor Eastwood muy propio en un rol diferente al que suele encarnar (nada que ver con Harry el Sucio). Aunque si alguien destaca de todo el reparto es Jessica Walter; se mete tan de lleno en su psicótico papel que haría palidecer a la mismísima Glenn Close (de hecho “Atracción fatal” es una copia descarada de este filme). En concreto, la mencionada intérprete nunca volvería a repetir una actuación similar, quedando casi relegada al mundo de la televisión. Como curiosidad mencionar que Don Siegel aparece brevemente como secundario, sin duda un sentido homenaje en forma de gratitud de Eastwood .
Clint Eastwood logró salir más que airoso de su primera experiencia tras las cámaras con esta película. Demostró dominio de la cámara, sobriedad narrativa y capacidad para sacar el máximo de sus actores, algo que muchos realizadores no logran dominar en toda su carrera. Así comenzó la leyenda de quien posteriormente sería calificado como uno de los grandes clásicos del cine.
10 de enero de 2012
UNDERWORLD: EL DESPERTAR 2012
SINOPSIS:Después de haber estado en un estado similar al coma durante quince años, la vampiro Selene (Kate Beckinsale) descubre que tiene una hija de catorce años mitad vampiro, mitad licántropo llamada Nissa. Cuando ella la encuentre deberá detener a Biocom en su intento por crear una raza de Super-Licántropos que quieren acabar con ellas... Cuarta entrega de la saga Underworld
ESTRENO PARA ENERO 2012.
ESTRENO PARA ENERO 2012.
PRODUCCIÓN DE TERMINATOR 5
Tanto nadar para morir en la orilla. Los propietarios de los derechos de la
franquicia, Megan Ellison y Arnold Schwarzenegger han establecido el inicio de
la producción de TERMINATOR 5' en el cuarto trimestre de 2012, por lo que han obligado a Justin
Lin a abandonar su silla de director al tener un compromiso previo con FAST FURIOUS 6'. Les recuerdo que la quinta entrega de Terminator es
la primera de una nueva trilogía que podría ser rodada conjuntamente.
Pero Justin Lin no se va para siempre, puesto que según ha declarado le encantaría hacerse cargo de posteriores secuelas, siempre y cuando los "jefazos" lo crean a bien. Incluso comentó que si tienen un poco de paciencia y esperan unos meses, le encantaría dirigir la quinta entrega. Teniendo en cuenta que todavía no tienen guión... Veremos qué ocurre finalmente.
La productora de Megan Ellison, Annapurna Films gastó 20 millones de
dólares para comprar los derechos del film durante el pasado Festival de Cine de
Cannes. Sin embargo, los derechos pasarán nuevamente a las manos de James
Cameron en el año 2018.
Pero Justin Lin no se va para siempre, puesto que según ha declarado le encantaría hacerse cargo de posteriores secuelas, siempre y cuando los "jefazos" lo crean a bien. Incluso comentó que si tienen un poco de paciencia y esperan unos meses, le encantaría dirigir la quinta entrega. Teniendo en cuenta que todavía no tienen guión... Veremos qué ocurre finalmente.
9 de enero de 2012
LA CONJURA DE LOS NECIOS
¿Es Ignatius J. Reilly uno de los mejores personajes de ficción que he conocido - a través de la lectura, obviamente - en mi vida? ¿Puede un bicho raro como Ignatius generar sentimientos a priorísticamente contradictorios como asco y ternura? Del mismo modo, ¿se puede comprender que durante buena parte del libro la sonrisa haya sido el gesto habitual que se ha dibujado en mi rostro y, sin embargo, una vez finalizado, me haya quedado un tanto desasosegado?
Estas y otras paradojas son las que han definido, en mi opinión, uno de los mejores libros que he degustado en los últimos años: ‘La Conjura de los Necios’, de John Kennedy Toole. Un compendio de sarcasmos, excentricidades y anécdotas que difícilmente dejan indiferente. Cuantas veces he expresado para mis adentros, mientras recorría junto a Ignatius las sucias callejas de Nueva Orleans, expresiones del tipo “¡pero vaya morro que tiene el tío” o “pero mándele a paseo, patrullero Mancuso”.
‘La Conjura de los Necios’ sus autores comparan la obra de Kennedy Toole con el gran antiheroe por excelencia de la Literatura universal, nuestro Quijote de la Mancha. En este sentido, sí que es cierto que ambos personajes, Alonso e Ignatius, mantienen ciertos paralelismos.
Pero, a pesar de ello, el primer título que me vino a la cabeza después de leer ‘La Conjura de los Necios’ no fue el clásico de Cervantes si no otra de las grandes obras maestras de nuestra literatura: ‘Luces de Bohemia’ de Valle-Inclán.
No sé si es por las caracterísiticas de los personajes - estrambóticos en ambos casos -, por el lenguaje de ambos libros o porque, en definitiva, las historias, los escenarios y los protagonistas de ‘La Conjura de los Necios’ responden perfectísimamente al epíteto de esperpéntico creado desde la inmortal obra del autor gallego.
Estas y otras paradojas son las que han definido, en mi opinión, uno de los mejores libros que he degustado en los últimos años: ‘La Conjura de los Necios’, de John Kennedy Toole. Un compendio de sarcasmos, excentricidades y anécdotas que difícilmente dejan indiferente. Cuantas veces he expresado para mis adentros, mientras recorría junto a Ignatius las sucias callejas de Nueva Orleans, expresiones del tipo “¡pero vaya morro que tiene el tío” o “pero mándele a paseo, patrullero Mancuso”.
‘La Conjura de los Necios’ sus autores comparan la obra de Kennedy Toole con el gran antiheroe por excelencia de la Literatura universal, nuestro Quijote de la Mancha. En este sentido, sí que es cierto que ambos personajes, Alonso e Ignatius, mantienen ciertos paralelismos.
Pero, a pesar de ello, el primer título que me vino a la cabeza después de leer ‘La Conjura de los Necios’ no fue el clásico de Cervantes si no otra de las grandes obras maestras de nuestra literatura: ‘Luces de Bohemia’ de Valle-Inclán.
No sé si es por las caracterísiticas de los personajes - estrambóticos en ambos casos -, por el lenguaje de ambos libros o porque, en definitiva, las historias, los escenarios y los protagonistas de ‘La Conjura de los Necios’ responden perfectísimamente al epíteto de esperpéntico creado desde la inmortal obra del autor gallego.
EL TOPO
Como realizador, Alfredson tiene tacto. Especialmente con la cámara, instrumento que maneja de forma tan asombrosa que produce algo de rabia, por qué no decirlo. Sin ser guionista acostumbra a templar narrativas frías donde nada parece avanzar buscando que no te la puedas sacar de encima.
El topo,supone un nuevo cambio en el tono de su obra: empezó en la comedia, cambió al terror y en esta ocasión apuesta por un thriller visualmente poderoso.
Alfredson pone en cada plano toda su personalidad e inteligencia. Sabe cómo, cuándo y dónde poner la cámara y nos enseña a mirar con elegancia. La sofisticación visual funciona a la perfección gracias también a una excelente dirección de arte.
Lo cierto es que, pese a tenerlo todo para ser una gran película, la historia encandila por completo pese a contar con algunas secuencias del más puro cine negro. El intenso oscurantismo de la narrativa de John le Carré no es tan adaptable al cine como nos gustaría. El guión de la cinta se pierde convirtiendo pasillos interesantes en laberintos de imposible salida.
No se puede decir en absoluto que la cinta no sea entretenida. Sin embargo se hace bastante pesada en muchos momentos, cuando más importa por aquello del enganche. Su complejidad la hace extremadamente distante y la empatía por el conflicto de los personajes queda lejos, muy lejos. Y duele decirlo, pero no hay quien se crea al bueno de Gary Oldman, que aquí patina en la mayoría de sus escenas.
La forma en que se resuelve la trama es igual o más compleja si cabe que todo lo visto con anterioridad. El resultado final es por tanto más efectista que efectivo. 'El Topo' aspira a demasiado, haciendo que el espectador entre en conflicto y se pregunte cómo es posible no haber entendido nada o casi nada,en una película tan bien hecha.
Lo mejor: el reparto y la puesta en escena.
Lo peor: la banda sonora que por momentos parece acompañar a otra pelicula .
El topo,supone un nuevo cambio en el tono de su obra: empezó en la comedia, cambió al terror y en esta ocasión apuesta por un thriller visualmente poderoso.
Alfredson pone en cada plano toda su personalidad e inteligencia. Sabe cómo, cuándo y dónde poner la cámara y nos enseña a mirar con elegancia. La sofisticación visual funciona a la perfección gracias también a una excelente dirección de arte.
Lo cierto es que, pese a tenerlo todo para ser una gran película, la historia encandila por completo pese a contar con algunas secuencias del más puro cine negro. El intenso oscurantismo de la narrativa de John le Carré no es tan adaptable al cine como nos gustaría. El guión de la cinta se pierde convirtiendo pasillos interesantes en laberintos de imposible salida.
No se puede decir en absoluto que la cinta no sea entretenida. Sin embargo se hace bastante pesada en muchos momentos, cuando más importa por aquello del enganche. Su complejidad la hace extremadamente distante y la empatía por el conflicto de los personajes queda lejos, muy lejos. Y duele decirlo, pero no hay quien se crea al bueno de Gary Oldman, que aquí patina en la mayoría de sus escenas.
La forma en que se resuelve la trama es igual o más compleja si cabe que todo lo visto con anterioridad. El resultado final es por tanto más efectista que efectivo. 'El Topo' aspira a demasiado, haciendo que el espectador entre en conflicto y se pregunte cómo es posible no haber entendido nada o casi nada,en una película tan bien hecha.
Lo mejor: el reparto y la puesta en escena.
Lo peor: la banda sonora que por momentos parece acompañar a otra pelicula .
8 de enero de 2012
MACHETE
| 2010 |
Lejos queda "Machete" de lo que fue "Planet Terror", aunque ambas encajarían en un "Grindhouse", la del 2007 estaba bastante mejor planteada y llevada a cabo.
La interpretación de Danny Trejo en el que presupongo será el personaje por el que será mucho tiempo recordado está a la altura de lo que esperábamos, Lindsay Lohan está cuanto menos interesante y el personaje de Jeff Fahey es de los mejor planteados desarrollados e interpretados, no así el de Jessica Alba, co-protagonista.
Michelle Rodriguez calca su personaje de Resident Evil con el añadido del parche ocular en la segunda mitad de su papel, la descafeinada presencia de Tom Savini nos deja con más ganas de él, Steven Seagal puede llegar a dar vergüenza ajena en más de un plano, aunque cabría destacar lo impactante de dos escenas suyas y Elise y Electra Avellan, sobrinas de Rodriguez, no despiertan nuestra curiosidad tanto como en "Planet Terror", con la cual por lo visto es casi imposible dejar de compararla.
"Machete" es original, sin rebosar originalidad. "Machete" es entretenida sin ser inolvidable. Machete es buena sin llegar ser fantástica.
Lo mejor: un setenta por cien de la película, además de las interpretaciones de Trejo, Fahey y el personaje en sí de Lohan. Recupera, como era de esperar, los personajes de las enfermeras, lo que a pesar de no estar a la altura del precedente, se agradece.
Lo peor: . El personaje de Jessica Alba pudo haber sido perfeccionado bastante más. El argumento en sí es flojo y el desarrollo, a momentos, bastante irregular.
7 de enero de 2012
MUERTE ENTRE LAS FLORES
El cine de los Coen tiene algo de particular, sus películas jamás decaen, se mantienen constantes, vigorosas y tremendamente sólidas durante todo el metraje. Como olas que perpetuamente han de golpear contras las rocas para volver al mar y volver a golpearlas continuamente.
Nunca aparece una escena definitoria, efectista donde conseguir la atención del público. El ritmo y el sello de calidad de sus películas aparecen desde el primer minuto y en ningún momento pretenden causar mayor o menor efecto que el necesario para llevar el film a buen puerto. Eso que dicho así suena tan sencillo, es parte de la maestría incuestionable que tienen los Coen, ellos afirman sin embargo que solo son dos tipos que hacen su trabajo de manera competente.
Pero a pesar de sus intenciones, tiene el talento para además, sorprenderte y dejarte esperando más a cada escena. Haciendo de sus películas algo inolvidable
Es el cine de los Coen, el cine de las contradicciones, mantienen a lo largo de sus películas un ritmo lento y pausado pero energícamente violento, son películas secas y áridas pero llenas de humor ácido y negro. Son dramas violentos revestidos de una venda cómica crítica.
Sin llegar a la maestría de Fargo, Muerte entre las Flores, supone no sólo una excelente película sino uno de los ejemplos más interesantes a la hora de estudiar el cine noir moderno. Una película empapada de clasicismo con un guión avasallador, en la que cada frase es siempre acertada, con diálogos insuperables. Consiguiendo que una vez que veamos al hombre del sombrero jamás podamos olvidarnos de él.
Diálogos enmarcados en solemnes actuaciones, un ritmo candente de solidez y temple, y una cámara siempre en el lugar exacto... señoras y señores, esto es cine.
Nunca aparece una escena definitoria, efectista donde conseguir la atención del público. El ritmo y el sello de calidad de sus películas aparecen desde el primer minuto y en ningún momento pretenden causar mayor o menor efecto que el necesario para llevar el film a buen puerto. Eso que dicho así suena tan sencillo, es parte de la maestría incuestionable que tienen los Coen, ellos afirman sin embargo que solo son dos tipos que hacen su trabajo de manera competente.
Pero a pesar de sus intenciones, tiene el talento para además, sorprenderte y dejarte esperando más a cada escena. Haciendo de sus películas algo inolvidable
Es el cine de los Coen, el cine de las contradicciones, mantienen a lo largo de sus películas un ritmo lento y pausado pero energícamente violento, son películas secas y áridas pero llenas de humor ácido y negro. Son dramas violentos revestidos de una venda cómica crítica.
Sin llegar a la maestría de Fargo, Muerte entre las Flores, supone no sólo una excelente película sino uno de los ejemplos más interesantes a la hora de estudiar el cine noir moderno. Una película empapada de clasicismo con un guión avasallador, en la que cada frase es siempre acertada, con diálogos insuperables. Consiguiendo que una vez que veamos al hombre del sombrero jamás podamos olvidarnos de él.
Diálogos enmarcados en solemnes actuaciones, un ritmo candente de solidez y temple, y una cámara siempre en el lugar exacto... señoras y señores, esto es cine.
DARKNESS
Una película de terror que en su afán por mantenerte expectante termina perdiéndose por el camino. La primera hora es exasperantemente lenta, con momentos de tensión tramposos para mantener la intriga, pero donde la trama no avanza hacia ningún sitio y simplemente se limita a presentarnos el contexto .
Una vez has llegado a esa hora de metraje, sin haber pasado miedo alguno y tras varios bostezos de por medio parece que la película empezará a jugar sus cartas, pero todo se queda en un pequeño farol que conduce a un giro que resulta tan tramposo como a la vez previsible y poco sorprendente que para postre termina desembocando en un final precipitado y casi fulgurante donde te das cuenta que la película no ha aprovechado en ningún momento su mejor baza .
Si a todo esto le unes que la puesta en escena es tremendamente irregular, con los momentos menores y secundarios bastante conseguidos, pero que en los momentos clave y donde la cámara debería ser firme el director opta por un montón de efectos mareantes que lo único que consiguen es distraerte, terminas dándote cuenta que has pasado hora y media ante una película que no te ha contado casi nada, con la que no has pasado miedo, en la que los personajes te han resultado distantes y cuya historia, o al menos planteamiento, ha sido tremendamente desaprovechada.
En definitiva, una película de terror que promete más de lo que nunca te llega a dar, una película que pretende ofrecer un argumento de calidad que de pie al terror psicológico, pero que en ningún momento llega a producir esta sensación. Una película que por momentos te hace pensar que el cine de sustos y terror adolescente quizá no esté tan mal, al menos en esos productos sabes lo que te vas a encontrar y no te van a defraudar aunque su calidad sea pésima.
Una vez has llegado a esa hora de metraje, sin haber pasado miedo alguno y tras varios bostezos de por medio parece que la película empezará a jugar sus cartas, pero todo se queda en un pequeño farol que conduce a un giro que resulta tan tramposo como a la vez previsible y poco sorprendente que para postre termina desembocando en un final precipitado y casi fulgurante donde te das cuenta que la película no ha aprovechado en ningún momento su mejor baza .
Si a todo esto le unes que la puesta en escena es tremendamente irregular, con los momentos menores y secundarios bastante conseguidos, pero que en los momentos clave y donde la cámara debería ser firme el director opta por un montón de efectos mareantes que lo único que consiguen es distraerte, terminas dándote cuenta que has pasado hora y media ante una película que no te ha contado casi nada, con la que no has pasado miedo, en la que los personajes te han resultado distantes y cuya historia, o al menos planteamiento, ha sido tremendamente desaprovechada.
En definitiva, una película de terror que promete más de lo que nunca te llega a dar, una película que pretende ofrecer un argumento de calidad que de pie al terror psicológico, pero que en ningún momento llega a producir esta sensación. Una película que por momentos te hace pensar que el cine de sustos y terror adolescente quizá no esté tan mal, al menos en esos productos sabes lo que te vas a encontrar y no te van a defraudar aunque su calidad sea pésima.
6 de enero de 2012
LA CASA DEL DIABLO
Uno de los grandes aciertos de esta película de género es su narración de estilo clásico, aquí no hay sustos repentinos y con el volumen a tope, ni impactantes secuencias de inicio, ni secuencias de acción rebosantes de adrenalina, ni montaje videoclipero, no... en "The House of the Devil" lo que tenemos es una narración pausada, un ritmo que muchos considerarían lento, un suspense que se va construyendo pacientemente, dando como resultado un considerable nivel de desasosiego en el espectador.
En definitiva, esta película rescata del olvido un tipo de narración que creíamos extinguido, y ya sólo por eso merece la pena no sólo verla sino, entender que es una manera distinta de ir creando una atmosfera de terror autentica,apoyada esta en una buena fotografia y buenos planos.
Una última cosa... decía que "apenas" hay nada en esta película que delate que no es una auténtica película rodada en los años ochenta porque, hacia el final de su metraje (y en una resolución más precipitada de lo que hubiera sido deseable) la película cae en ciertos "errores" o convenciones visuales y de ritmo ya más propias del cine de los 90 y del de nuestros días... dilapidando así el magnífico logro estético, rítmico y atmosférico que había conseguido hasta ese momento.
Y es que quizá es esa precipitación en el final lo único que empaña un poco la que podría haber sido la película de género revelación de la temporada.
5 de enero de 2012
EL SINDROME, E
El síndrome E, la nueva novela del escritor francés Franck Thilliez, que nuevamente se ha propuesto mantener a los lectores atrapados hasta la última página.
En la vida de la teniente de la policía de Lille, Lucie Hennebelle, el verano transcurre con tranquilidad hasta que sucede un hecho sumamente peculiar: un ex amante suyo acaba de perder la vista mientras visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista que ha fallecido poco tiempo atrás. Se trata de una película muda, anónima, con un toque nocivo, diabólico y misterioso.
A trescientos kilómetros de distancia, los jefes del comisario Franck Sharko, de la policía criminal, lo presionan hasta que éste accede a volver al servicio luego de haber dejado el departamento. Se han encontrado cinco cadáveres enterrados bajo dos metros de tierra y no es posible identificarlos debido al terrible estado en el que han sido hallados: su cabeza está abierta, sin cerebro, ni dientes, ni ojos. También las manos les fueron cortadas. Junto con el descubrimiento que Lucie hace de los espantos que esconde la cinta, una enigmática llamada la advierte sobre la vinculación entre esa película y el hallazgo de los cinco cuerpos. Por eso, Lucie y Sharko, en apariencia dos seres diametralmente opuestos, tal vez por eso destinados a encontrarse, deben comenzar a trabajar juntos en este macabro caso que los ha unido.
El autor es Franck Thilliez, quien combina con la literatura su trabajo como Ingeniero Informático. Sus novelas, en las que muestra gran preocupación por problemáticas de la sociedad contemporánea, pertenecen a los géneros de terror y policial, y suelen estar pobladas por criminales de mentes enfermizas.
En la vida de la teniente de la policía de Lille, Lucie Hennebelle, el verano transcurre con tranquilidad hasta que sucede un hecho sumamente peculiar: un ex amante suyo acaba de perder la vista mientras visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista que ha fallecido poco tiempo atrás. Se trata de una película muda, anónima, con un toque nocivo, diabólico y misterioso.
A trescientos kilómetros de distancia, los jefes del comisario Franck Sharko, de la policía criminal, lo presionan hasta que éste accede a volver al servicio luego de haber dejado el departamento. Se han encontrado cinco cadáveres enterrados bajo dos metros de tierra y no es posible identificarlos debido al terrible estado en el que han sido hallados: su cabeza está abierta, sin cerebro, ni dientes, ni ojos. También las manos les fueron cortadas. Junto con el descubrimiento que Lucie hace de los espantos que esconde la cinta, una enigmática llamada la advierte sobre la vinculación entre esa película y el hallazgo de los cinco cuerpos. Por eso, Lucie y Sharko, en apariencia dos seres diametralmente opuestos, tal vez por eso destinados a encontrarse, deben comenzar a trabajar juntos en este macabro caso que los ha unido.
4 de enero de 2012
ZODIAC
Extraño y obsesivo film de David Fincher. Un director inclasificable, con un talento natural, un director en continuo movimiento, no se estanca, no se ancla, no espera. Actúa y madura a cada película que realiza.
Zodiac es un thriller que técnicamente no es un thriller, es un drama que técnicamente no es un drama. Es el seguimiento, meticuloso y calculado de una serie de asesinatos sin resolver. Un puzzle en el que hay muchas piezas y pocas encajan. Fechas, cartas, notas, dibujos, sospechosos, pruebas, cadáveres. Periodistas y policías y una sociedad asustada y a la deriva. Todo ese largo proceso, todo ese largo y escabroso camino de búsqueda es lo que obsesiona a Fincher. Que construye un enorme laberinto plagado de datos. Huye de los clichés, de los tiros y las explosiones sin sentido. Crea una película extraña, por momentos fría y lejana, pero capaz de exprimir un potente y dramático suspense.
Zodiac es una buena película, no es perfecta y no es fácil de seguir, en algunos momentos es fácil desconectar, pero hay algo en ella que te impide dejar de mirarla. Esos personajes (memorables Downey Jr, Ruffalo y Gyllenhaal) perdedores y frustrados. Uno nadando en alcohol, otro perdido en la investigación y el último con una enfermiza obsesión. Esa ambientación, esa sensación de que todo puede ir a peor, esa sensación de frustración, esa extraña sensación de perseguir las respuestas sin conocer las preguntas.
En Zodiac prima el miedo, la obsesión, la construcción y la búsqueda de la resolución de un problema complejo bajo una atmósfera opresiva. Una obra arriesgada, diferente, densa y notable.
Zodiac es un thriller que técnicamente no es un thriller, es un drama que técnicamente no es un drama. Es el seguimiento, meticuloso y calculado de una serie de asesinatos sin resolver. Un puzzle en el que hay muchas piezas y pocas encajan. Fechas, cartas, notas, dibujos, sospechosos, pruebas, cadáveres. Periodistas y policías y una sociedad asustada y a la deriva. Todo ese largo proceso, todo ese largo y escabroso camino de búsqueda es lo que obsesiona a Fincher. Que construye un enorme laberinto plagado de datos. Huye de los clichés, de los tiros y las explosiones sin sentido. Crea una película extraña, por momentos fría y lejana, pero capaz de exprimir un potente y dramático suspense.
Zodiac es una buena película, no es perfecta y no es fácil de seguir, en algunos momentos es fácil desconectar, pero hay algo en ella que te impide dejar de mirarla. Esos personajes (memorables Downey Jr, Ruffalo y Gyllenhaal) perdedores y frustrados. Uno nadando en alcohol, otro perdido en la investigación y el último con una enfermiza obsesión. Esa ambientación, esa sensación de que todo puede ir a peor, esa sensación de frustración, esa extraña sensación de perseguir las respuestas sin conocer las preguntas.
En Zodiac prima el miedo, la obsesión, la construcción y la búsqueda de la resolución de un problema complejo bajo una atmósfera opresiva. Una obra arriesgada, diferente, densa y notable.
3 de enero de 2012
EL HOMBRE DE MACKINTOSH
Es sin duda, una historia clásica de espionaje pero con un estilo muy personal de la epoca y con un montaje francamente bueno,y escenas memorables .
La absorbente trama discurre entre prisioneros políticos, traidores y agentes dobles, a caballo entre Reino Unido y Malta, en la mejor tradición de la serie Bond. Paul Newman es el susodicho hombre de MacKintosh, un personaje que, ciertamente, en lugar de un hombre, parece una navaja suiza, de recursos prácticamente ilimitados. Siguiendo un poco más con las similitudes entre nuestro protagonista y el famoso agente 007, Newman interpreta un papel hecho a su medida: cínico, mujeriego y desencantado, casi da la sensación de realizar su labor a regañadientes, como si ajustara una vieja cuenta con su amigo MacKintosh. Por otra parte, su excelente forma física y particular ingenio le hacen salir indemne de una serie de situaciones, no por emocionantes, menos peligrosas. Dato curioso, y que nos ofrece una muestra del gran talento de Newman, se encuentra en que esta cinta data de 1973, el mismo año de "El golpe", en la cuál, por increíble que resulte, parece mucho más viejo.
Otro detalle interesante aparece en el guión, obra de Walter Hill, todo un especialista en cine de suspense y acción ("La huída", "Límite 48 horas", "Aliens"…). No en vano, Huston entrega un trepidante thriller, que mantiene el interés en todo momento y en el que nada sobra. El final, demasiado acelerado para mi gusto, constituye quizá su principal punto débil, pero el buen hacer de los actores (tanto James Mason como la muy guapa Dominique Sanda están estupendos) y la renuncia a la historia de amor, lo compensan bastante bien.
Como último apunte, destacar que la película contiene una de las mejores persecuciones automovilísticas, con emoción y originalidad a partes iguales, que he visto en mucho tiempo. Resumiendo, una obra deliberadamente menor, pero de una calidad que hoy en día es dificil de superar.
La absorbente trama discurre entre prisioneros políticos, traidores y agentes dobles, a caballo entre Reino Unido y Malta, en la mejor tradición de la serie Bond. Paul Newman es el susodicho hombre de MacKintosh, un personaje que, ciertamente, en lugar de un hombre, parece una navaja suiza, de recursos prácticamente ilimitados. Siguiendo un poco más con las similitudes entre nuestro protagonista y el famoso agente 007, Newman interpreta un papel hecho a su medida: cínico, mujeriego y desencantado, casi da la sensación de realizar su labor a regañadientes, como si ajustara una vieja cuenta con su amigo MacKintosh. Por otra parte, su excelente forma física y particular ingenio le hacen salir indemne de una serie de situaciones, no por emocionantes, menos peligrosas. Dato curioso, y que nos ofrece una muestra del gran talento de Newman, se encuentra en que esta cinta data de 1973, el mismo año de "El golpe", en la cuál, por increíble que resulte, parece mucho más viejo.
Otro detalle interesante aparece en el guión, obra de Walter Hill, todo un especialista en cine de suspense y acción ("La huída", "Límite 48 horas", "Aliens"…). No en vano, Huston entrega un trepidante thriller, que mantiene el interés en todo momento y en el que nada sobra. El final, demasiado acelerado para mi gusto, constituye quizá su principal punto débil, pero el buen hacer de los actores (tanto James Mason como la muy guapa Dominique Sanda están estupendos) y la renuncia a la historia de amor, lo compensan bastante bien.
Como último apunte, destacar que la película contiene una de las mejores persecuciones automovilísticas, con emoción y originalidad a partes iguales, que he visto en mucho tiempo. Resumiendo, una obra deliberadamente menor, pero de una calidad que hoy en día es dificil de superar.
2 de enero de 2012
LA CHAQUETA METALICA
Tras siete años de sequía creativa Stanley Kubrick nos deleitó con una nueva incuersión al género bélico tras "Fear and desire" ( 1953 ) y "Paths of glory" ( 1957), pero esta vez huía de los lodazales de las dos guerras mundiales para meternos en el tropical clima de Vietnam. El rodaje de la película fue muy largo, así como el montaje por lo que casi coincidión con otra obra maestra, "Platoon" de Oliver Stone. Un año despúes de estrenarse el film de Stone lo hizo el de Kubrick: "Full metal jacket" de 1987.
La película muestra las peripecias de un marine ( Mathew Modine) , el recluta "Bufón" desde su estancia en el campo de entrenamiento en los USA hasta su entrada en combate en Vietnam. Esta obra está dividida claramente en dos partes, la primera tiene lugar en el campo de reclutas y bajo mi punto de vista es la mejor del film, la segunda tiene lugar en el propio Vietnam, entre las ruinas causadas por los bombardeo de la ofensiva del Teth de 1968.
La primera secuencia plasma como todo rasgo de individualidad es borrado por la institución militar rapando a los reclutas al cero. El campo será un infierno para muchos, especialmente para un recluta gordinflón que será bautizado por el sargento instructor como "recluta patoso". Los improperios e insultos que el sargento vomita son una obra de arte, especialmente tenienedo en cuanta que el actor no tuvo que memorizárselos ya que le salían espontáneamente. Vemos como los nuevos marines son tratados como perros de manera que el sargento de "Oficial y caballero" parece una monjita de la caridad. La presión a la que son sometidos estos hombres resulta excelente para que éstos aprendan a acatar órdenes sin cuestionárselas y que se diluyan con el grupo, con la milicia dando como resultado un grupo homogéneo casi descerebrado.
El film tiene secuencias memorables, como aquella en la que el coronel se indigna con bufón al verle con una chapa pacifista al tiempo que en su casco luce "Born to kill" o cuando los soldados supervivientes de un combate observan a sus compañeros caídos y realizan sarcásticos comentarios. Los encuadres y la fotografía están llenos de belleza ( típico de Kubrick) realzados por un montaje perfecto. La BSO es excelente, combinando temas compuestos expresamente con canciones de la época como la de Nancy Sinatra o el Paint in Black de los Rolling.
La película muestra las peripecias de un marine ( Mathew Modine) , el recluta "Bufón" desde su estancia en el campo de entrenamiento en los USA hasta su entrada en combate en Vietnam. Esta obra está dividida claramente en dos partes, la primera tiene lugar en el campo de reclutas y bajo mi punto de vista es la mejor del film, la segunda tiene lugar en el propio Vietnam, entre las ruinas causadas por los bombardeo de la ofensiva del Teth de 1968.
La primera secuencia plasma como todo rasgo de individualidad es borrado por la institución militar rapando a los reclutas al cero. El campo será un infierno para muchos, especialmente para un recluta gordinflón que será bautizado por el sargento instructor como "recluta patoso". Los improperios e insultos que el sargento vomita son una obra de arte, especialmente tenienedo en cuanta que el actor no tuvo que memorizárselos ya que le salían espontáneamente. Vemos como los nuevos marines son tratados como perros de manera que el sargento de "Oficial y caballero" parece una monjita de la caridad. La presión a la que son sometidos estos hombres resulta excelente para que éstos aprendan a acatar órdenes sin cuestionárselas y que se diluyan con el grupo, con la milicia dando como resultado un grupo homogéneo casi descerebrado.
El film tiene secuencias memorables, como aquella en la que el coronel se indigna con bufón al verle con una chapa pacifista al tiempo que en su casco luce "Born to kill" o cuando los soldados supervivientes de un combate observan a sus compañeros caídos y realizan sarcásticos comentarios. Los encuadres y la fotografía están llenos de belleza ( típico de Kubrick) realzados por un montaje perfecto. La BSO es excelente, combinando temas compuestos expresamente con canciones de la época como la de Nancy Sinatra o el Paint in Black de los Rolling.
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